Hay dios, me haces entrar en éxtasis y mi garganta siente la presión de tu presencia, me quedo completamente mudo y tu ahí viéndome y esperando a que diga algo.
Tu carita pálida de porcelana me provoca calofríos, pero que tú me provoques esa sensación me encanta y me hace querer más y más.
Los segundos ante ti sin articular palabra se vuelven minutos y tú te impacientas y me pones nervioso; y no entiendes que lo único que deseo decir es: Te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario